La deuda argentina con 22 españoles que participaron en la Guerra de Malvinas

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EFE | Cristina Terceiro | Buenos Aires, 2 abr 2019

Fernando Otero es el único español reconocido por el Estado argentino como veterano de la Guerra de Malvinas, que en 1982 enfrentó al país suramericano y al Reino Unido por la soberanía de este archipiélago, pero su caso podría marcar un precedente para otros 21 compatriotas “usados” y “olvidados”.
Otero era oficial de máquinas en el pesquero “Usurbil”, un buque de bandera local y propiedad de una empresa hispanoargentina que faenaba en aguas del Atlántico Sur, cuando este fue “militarizado y enviado al encuentro de la flota enemiga”, explica a Efe casi cuatro décadas después, desde la tranquilidad de Bueu (Pontevedra, España), donde reside actualmente.
La tripulación, 27 argentinos y 22 españoles, fue “obligada” a realizar tareas de inteligencia para la Armada argentina y lo que iba a ser búsqueda y rescate de argentinos caídos en combate, pasó a ser “espionaje”, detectar e informar sobre los movimientos de la flota inglesa, relata el veterano.
El oficial todavía recuerda los momentos de “pánico” cuando los sobrevolaban los helicópteros ingleses y el alivio de salir indemnes, a diferencia de lo que ocurrió con otros pesqueros como el “Narwal”, que terminaron hundidos.
Guardó el secreto durante 32 años, “por fidelidad al país”, asegura, y pensando que se trataba de “un secreto militar”, pero cual fue su sorpresa al ver, tiempo después, que sus compañeros argentinos habían sido reconocidos como veteranos de la guerra, pensionados y condecorados.
Ahí empezó su lucha.
“Yo lo único que trato de conseguir es mi equiparación a todos ellos. Si el Gobierno nos envió a todos juntos a una guerra, lo lógico es que todos tengamos las mismas compensaciones”, aseveró.
En 2016 logró que el Estado argentino lo reconociese como veterano de la guerra de Malvinas y, un año después, recibió las medallas del Congreso nacional y la Armada por ‘Operaciones en Combate’ en un acto en la Embajada Argentina en Madrid.
Hoy su reclamo va más allá: lograr la “retroactividad” desde 1999 en la pensión nacional que cobra (equivalente a tres salarios mínimos argentinos) y sumar el beneficio para veteranos que paga la provincia de Buenos Aires, donde Otero vivió dos años.
Este gallego guardó con celo nóminas, certificados consulares e incluso recibos telefónicos, pero parecen no ser suficiente para acreditar su residencia en la localidad bonaerense de Ingeniero White (sur), pues el ente gubernamental se agarra a una ley vigente para denegarlo.
“En el 82 las leyes internacionales también existían y decían que a mí había que evacuarme por ser extranjero. No sirvieron de nada. Si con mis compañeros de a bordo estuve esperando el misil del helicóptero enemigo el 8 de mayo del 82, lo lógico sería que todos tuviésemos igual compensación, pero ahora se impone una ley”, señala con ironía, “igual que en el 82”.
Su lucha puede sentar un precedente para los otros 21 tripulantes españoles del “Usurbil”, muchos ya fallecidos o de edad avanzada, y lograr que ellos también sean reconocidos y condecorados como veteranos de la guerra.
“La punta del iceberg es Fernando, para que se resuelva el caso de los otros 21 españoles”, explica en una conversación con Efe Marcelo Arce, apoderado de Otero en el país suramericano y un ferviente defensor de la causa Malvinas.
“A igual riesgo, igual remuneración y reconocimiento”, señala el apoderado sobre estos españoles que “se jugaron la vida” por Argentina.
Por eso, Arce sostiene que no puede descuidar a estos marineros extranjeros “injustamente olvidados e ignorados por los sucesivos Gobiernos argentinos”, que incluso “han ocultado y destruido documentación” que prueba cómo “fueron obligados” a participar en el conflicto bélico.
“Es una vergüenza, han violado varios artículos del convenio de Ginebra, porque (España) era una nación declarada neutral y prácticamente los utilizaron como escudos humanos. 22 españoles usados y no reconocidos. Es un acto casi miserable”, reiteró.
El representante de Otero sostiene además que España ha sido “muy complaciente con el Gobierno argentino” al “olvidarse” de estos 22 compatriotas.
No obstante, es optimista y aunque el Gobierno provincial resolvió por la negativa en primera instancia, confían en las nuevas pruebas que aportaron. Y sino, “queda todavía la vía judicial y la internacional”, concluyó.
Este martes, 2 de abril, se cumplen 37 años del desembarco de las tropas argentinas en Malvinas para intentar recuperar el archipiélago, bajo dominio del Reino Unido, lo que supuso el inicio de una contienda que duró solo dos meses, pero dejó 649 argentinos caídos, 255 británicos y tres isleños.


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